Espasmos

05

Y fue así como al encontrarse,
se habían transformado en dos andrajosos,
dos andrajosos cubriendo las miserias,
miserias de la cobardía por no saber amar.
Y el tiempo los devoró.

Y no hubo excusa suficiente,
ni maniobra sentimental,
ni caricia excitante,
que avivara las migajas.
Y el tiempo los devoró.

Y las heridas profundas,
no fueron suturadas bajo el reloj.
Y años más tarde, aunque ya bastante tarde,
se atrevieron a dar los saltos,
que siendo más jóvenes no habían dado.
Pero el tiempo ya los había devorado.